domingo, 14 de julio de 2013

DIEZ

fueron los minutos que necesité estar a solas con mis pensamientos. Sin televisión, computadora, celular, lapicera, ruido o luz. Diez fueron las veces que quise empezar a llorar y me aguanté. ¿Motivos? No tengo idea. Se agolpan tantas cosas adentro que no entiendo qué es lo que me revoluciona el interior.
Tiempo fuera, pido cambio, no puedo jugar más, me cansé, me lesioné el corazón. ¿Jugar a qué? ¿Al amor? No lo sé.
Otra vez revolviendo encontré los miedos que había metido en ése cajón hacía un tiempo. No busqué, fue sin querer. Supongo.
Tengo un nudo... ¿Lo desato? ¿Lo amarro fuerte? ¿Qué carajo hago?
Me quedo en blanco y me tomo otros diez minutos de tiempo muerto.
¿Tengo nostalgia o qué tengo?
Ya sé.
Tengo que dejarme de joder.
Punto.


domingo, 7 de julio de 2013

Y me pasa que necesito escribirte
y más que escribirte verte
y un tanto más saberte
y te necesito urgente
la necesidad crece
crece tanto que desborda
me desborda el pecho
me desnuda el alma
se apodera de mi
no me deja dormir
y me consume en calma...




jueves, 4 de julio de 2013

carta a L

          Me puse a pensar en qué momento me di cuenta que me estaba enamorando de vos. La verdad no lo sé con precisión, fue tan rápido que cuando me quise dar cuenta ya estabas 24 hs en mis pensamientos; cuando tuviste que volverte de capital y yo me quedé con un nudo en el pecho, llorando angustiada, creo que ése fue el momento donde dije… me parece que me enamoré…
Con el tiempo me abrí y te mostré mis miedos, mis monstruos; conocí los tuyos, me mostraste tu vida, me dejaste pasar. Ya no quiero salir. Compartiste tus historias conmigo y puedo decir que vos más que nadie merece ser feliz. Sos un tipazo, con un corazón que vale oro. Sos ese hombre que pondría en la mesita de luz, en una caja de cristal para que nada te pase.
Quiero cuidarte, mimarte, respetarte, abrazarte, besarte, escucharte, estar siempre para vos, y lo más importante: amarte por el resto de mis días.          
          ¿Cuándo me di cuenta qué te amaba? Creo que al encontrar callándome esas dos palabras que se peleaban, y se pelean aún por salir: “te amo”.
Me di cuenta que te amaba cuando vi que pensando en vos todo se hacía más fácil. La cotidianidad y la rutina tomaron otro color, se tiñeron con tu amor y se hicieron llevaderas.
Cuando noté que eras el único que podía cambiar mi humor en un cerrar y abrir de ojos. El único que tiene esa luz y esa energía que me llenan el alma, y me inunda de paz. Me das paz, la que nunca tuve, me das sinceridad, me hablas con los ojos, que son la ventana del alma. Y te veo tan transparente. No existe otro como vos.Te amé cuando me dije a mi misma, lo quiero y lo acepto como es. Con errores en la vida y con aciertos, con subidas y bajadas, con tu pasado y tú presente, queriendo ser YO tu futuro.Amo todo de vos, amo perderme en tus ojos, sonreírme sola.No conozco sensación más linda en la vida que mirarte y escuchar un te quiero, recibir un beso tuyo, fundirme en un abrazo sin fin. Me podes de pies a cabeza, sos mi maldita debilidad!
Me estoy dando cuenta que solita cae una lágrima mientras escribo esto que sale del corazón; que no sé si me atreva a leerlo, ni siquiera a mostrártelo.           
          Te juro que me da tanto miedo decirte te amo, miedo a defraudar ya, no a ser defraudada. Mis miedos ya no pasan por salir lastimada, pasan por lastimarte. A mi ya me hicieron pelota muchas veces, tengo el corazón curtido. A vos que te convertiste en lo más lindo y preciado que tengo, no me permitiría hacerte ni un poquito de daño. Por eso mis monstruos internos, mis tiempos y mis pisadas lentas… 
          Quiero que sepas que sos, hoy, lo más importante que me puso la vida adelante.


Te quiero, te adoro y te amo.









martes, 2 de julio de 2013

Tiempo fuera

Escasos son los momentos que últimamente tengo para mi soledad y yo. Son necesarios para bajar a tierra, conectarme con el mundo exterior pero a la vez encerrarme en el mío.
Me gusta mi cuaderno (aunque tengo mejores) y estoy conforme con el trazo de la lapicera; si bien tipeo estos escritos luego, me gusta sentir correr bajo la yema de mis dedos la tinta.
No fue un día positivo, aunque siempre algo se rescata. Esta vez, como casi siempre en el último tiempo, sos vos. Ya quedó claro que nuestros planetas y su alineación funcionan en simultáneo. Paciencia.
-“Marche una orden de mal humor para dos, agreguen un poco de frustración extra, gracias!”
Pese al mal trago de ambos, de una forma u otra nos las ingeniamos para dejar de lado el resto y centrarnos en nosotros. El mejor remedio sin dudas es saber y ser bien concientes de lo que se está gestando en ésta relación. Comprensión.
Se dicen tantas cosas de nosotros: nos odian, envidian, se burlan… ¿Y? Sólo alimentan las ganas de ser felices. Felicidad.
¿Se puede serlo más? Personalmente, sólo creo que el tiempo va a perdurar eterno entre él y yo, y más feliz que saber que es el hombre de mi vida… Tiempo.
Es perfecto, ¿quién dijo que un hombre así no existe? Encontré mi otra mitad. Hoy realmente lo siento así, tan mío. Tengo, tal vez, incertidumbres sobre lo que viene, pero es común; los miedos van desapareciendo porque me voy dando cuenta que no soltó mi mano, inclusive la agarró más fuerte. Seguridad. 
Por las noches me hundo en pensamientos positivos y me lleno de ansiedad por tenerlo conmigo. Antes de cortar la comunicación me siento tan llena de dopamina y oxitocina que me siento en el aire (a esa sensación se deben referir cuando hablan de amor).
AMOR, suyo y mío. Nadie más.



lunes, 1 de julio de 2013

¿Será?

Y poco a poco los miedos se van tornando en seguridades.
He aquí la cuestión: qué pasará cuando se transforme en amor.
Falta para pensar en eso, ¿o no?
Intento luchar con esto que siento,
con estas ganas de entregarme en cuerpo y alma, y me cuesta.
Me cuesta evitar decir “esta vez es la correcta”,
siempre que lo digo sucede todo lo contrario, así que seré cautelosa.
Resulta inevitable no caer a sus pies cada vez que me sonríe…
o inclusive cuando me mira con esos ojos tan sinceros y llenos de algo que aún no descifro. Puede ser misterio, amor, incertidumbre, o una mezcla de todo.
El tiempo hará lo suyo… pero él sigue ganándose mis ganas de amar..


“Una corazonada fue esta vez…”




domingo, 30 de junio de 2013

no sé.

¿Qué hago con estos miedos?
Los puedo guardar en un cajón pero inevitablemente en algún momento me voy a volver a topar con ellos,
y quizás, hasta los encuentre más crecidos.
A veces digo “quiero y puedo”, nada me detiene;
otras, sin embargo, me quedo en mi cama sin querer levantarme y pienso…
¿Por qué ésta vez debería ser diferente?
¿Qué tiene él que lo hace tan distinto al resto?
Es feo haber llegado a este punto de puro descreo.
Tanta mentira y ahora él paga los platos rotos de otros.
Un día se es todo y al siguiente, sólo dos desconocidos que ni siquiera se saludan.
¿Qué sentido tiene empezar de nuevo? No lo sé.
Ya no quiero pensar, solo dejar que el tiempo haga lo suyo,
 y sea lo que tenga que ser.
Quiero sinceridad completa y no más mentiras.



martes, 16 de abril de 2013


Necesidad

Tus ojos en los míos

Tu boca en mi boca

Tus dedos en mi piel

Tus manos en mi pelo

Tú aroma en mi cama

Tus brazos envolviendo mi cintura

Tu lengua en la mía

Tu cabeza en mi pecho

Mis latidos en tu oído

La urgente necesidad de tenerte conmigo


¿Cómo haría para vivir sin todo esto?